¿Qué es un hogar inteligente?

 

Los hogares inteligentes no son algo del futuro, son una tendencia cada vez más actual que nos acompaña en el desarrollo tecnológico de los últimos años.

Lo que conocemos como “Hogar Inteligente” u “Hogar interactivo” engloba la domótica, la alta tecnología, automatización completa de edificios: sin duda, las casas del futuro son inteligentes. La elección perfecta para aquellos que prefieren vivir en una casa donde, para gestionar y controlar todos los sistemas y electrodomésticos, basta con un simple smartphone o tablet.

Entre los objetivos más importantes de los hogares inteligentes podemos incluir tener monitoreadas en tiempo real las instalaciones eléctricas, de gas o de agua, de manera que podamos gestionarlas a distancia, además de recoger datos de uso para así poder mejorar su eficiencia.

Las necesidades de las personas han cambiado, así como sus costumbres y hábitos y, para tener una vivienda que pueda satisfacer la mayoría de nuestras necesidades, no es imprescindible tener una vivienda con complicados y caros sistemas domóticos, sino que se pueden adquirir una amplia y económica gama de productos capaces de comunicarse entre sí y satisfacer las necesidades específicas de cada uno de nosotros.

Viviendas inteligentes que nos van a permitir vivir en una casa a la medida de nuestras necesidades sin olvidar la importancia de la eficiencia energética y el aumento de los estándares de seguridad. Un valor añadido para aquellos que quieren vivir en un entorno más confortable, ahorrar energía y tiempo, un bien cada vez más valioso en la agitada sociedad actual.

 

Machine Learning.

 

A esta interconexión e intercambio de datos entre objetos la podemos llamar "Machine Learning" (máquinas que aprenden). ¿Qué significa esto? Simplemente compramos un nuevo producto para una necesidad concreta, lo conectamos a la red inalámbrica a través de un router doméstico y a la fuente de alimentación y ya está. Todos estos accesorios comenzarán a recopilar información sobre nuestros hábitos y estilos de vida, para poder posteriormente proceder a su análisis y que podamos tomar decisiones basadas en datos reales.

Estos accesorios no sólo observan y aprenden, sino que pueden ser usados como asistentes personales para recordar eventos o cambiar la temperatura de la casa con termostatos inteligentes, controlar la iluminación, armar o desarmar sistemas de seguridad, encender o apagar bombillas inteligentes, cámaras en red e incluso ordenar compras online.

 

Casa inteligente

Google Home y Amazon Echo.

Dos de los ejemplos más recientes de esta tecnología son el ahora famoso Google Home y Amazon Echo. Ambos son productos de bajo coste, que aportan al hogar un sistema tan discreto y minimalista como rico en funciones. 

Google Home y Amazon Echo ofrecen un asistente de voz para el hogar, que responde a peticiones tales como: condiciones meteorológicas, información de tráfico, gestión de compras diarias, grabación de audio o la reproducción de tu música favorita, y cerca de novecientos comandos de voz más, continuamente actualizados por los desarrolladores.

Estos nuevos productos inteligentes destacan por su sencillez de uso, cuya herramienta para interactuar con el objeto es casi en su totalidad la voz, con un uso limitado de botones (dos para Amazon Echo y sólo uno para Google Home), la interconexión con diferentes servicios ya existentes en el mercado (YouTube, Google Play Music, Amazon, Spotify, Pandora, etc.) y productos (Philips Hue, Next, Ecobee, Belkin Wemo, etc.), pero sobre todo, el precio.

Un anticipó de estas tecnologías lo vimos en la película de 1999 "El hombre bicentenario", en el que Robin Williams interpretó el papel de Andrew, un asistente doméstico. Hoy, no han pasado muchos años, estamos en contacto con objetos que, a pesar de su impersonalidad y frialdad, tratan de hacernos sentir más cómodos y asistidos en todas las tareas domésticas.

Estos productos son sólo dos de los ejemplos más recientes de cómo la tecnología se está democratizando desde un punto de vista económico, pero también desde el punto de vista de la usabilidad y la sencillez de interacción para cualquier tipo de usuario. Hasta la fecha no se sabe lo que están planeando los centros de investigación de Google u otras empresas relacionadas con estas tecnologías, pero sin duda podemos esperar una gran evolución de nuestros hogares y de la forma en que viviremos y nos relacionaremos con ellos, alentados por el bajo coste de la tecnología, los nuevos sistemas y la mayor oferta que tendrá el mercado.

 

¿Cuál  es  la  diferencia  entre  una  casa  inteligente, equipada  con  un  sistema  domótico, y una casa tradicional?

Gracias a esta tecnología, hoy en día se pueden conectar y gestionar con mucha facilidad todos los sistemas, equipos y electrodomésticos de la casa, conectados entre sí, a través de un único programa o dispositivo de control, que puede ser un ordenador, una tablet o un smartphone, lo más habitual últimamente.

 

Ventajas de vivir en una casa inteligente.

 

1. Práctica: Una casa más sencilla mejora tu estilo de vida y tu vida diaria. Tú puedes: 

  • Programar el encendido y apagado de las luces de tu casa, la apertura o cierre de los toldos y persianas, puertas de entrada y persianas. 
  • Climatizar y regular la temperatura de las habitaciones, incluso de forma individual, planificar el riego del jardín o de las plantas de la terraza, gestionar la calefacción o el agua caliente sanitaria a través de caldera, calentador de agua o paneles solares.
  • Programa el funcionamiento, encendido y apagado de los electrodomésticos, por ejemplo en el frigorífico, lavadora, lavavajillas, horno, estufa, TV, equipo de música y teléfono.
  • Gestiona el funcionamiento de los electrodomésticos inteligentes incluso online. 

2. Seguridad y gestión online: una vivienda inteligente te permite tener todo bajo control en todo momento, incluso cuando estás fuera de casa, y, en caso de problemas, intervenir de  forma puntual, gracias a sencillas aplicaciones y dispositivos. Puedes: 

  • Monitorizar a través de cámaras todo tu hogar.
  • Programar y gestionar los sistemas de entrada a la casa, detección de intrusos, comunicación entre el interior y el exterior, lucha contra incendios y/o  inundaciones.

3. Ahorro de energía: te permite ver y controlar constantemente el consumo de energía. Puedes programar y gestionar el consumo individual de los electrodomésticos y así evitar sobrecargas y derroches de energía.

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